18 Enero de 2022

Cinco obras maestras. Cinco detalles (¿o errores?) escondidos

Equipo Mageia Ibarzabal Por Equipo Mageia

Desde los ojos en el David de Miguel Ángel, hasta extraños reflejos en una pintura de Manet. Hoy te invitamos a descubrir con nosotros detalles escondidos en algunas de las grandes obras de la historia del arte.

 

Édouard Manet (1882), Un Bar del Folies-Bergère

Los reflejos en el espejo no coinciden con lo que se ve en el primer plano: Las botellas están posicionadas de una manera distinta (ver etiquetas), el reflejo del perfil de la protagonista no coincide con su mirada y, el caballero de bigote pareciera no existir del espejo.

 

 

 

Gilbert Stuart (1796), Retrato de George Washington

Quizás sea el retrato más emblemático del primer presidente de los Estados Unidos, George Washington, pero esconde un detalle insólito.

 

Realizado por Gilbert Stuart en los albores de la independencia estadounidense, el óleo presenta a George Washington de cuerpo entero rodeado por diversos elementos iconográficos: una pluma, una espada y una copia de la Constitución de los… UNITED SATES.

 

Este “error” ortográfico fue realizado a propósito. Stuart hizo diversas copias del original y, para identificarlas, incluyó detalles casi imperceptibles en cada una de ellas. En este caso, el nombre de los Estados Unidos.

 

 

 

 

Pieter Brueghel (1568), Boda de campesinos

Boda de campesinos es una obra del gran maestro holandés, Pieter Brueghel. Actualmente exhibida por el Kunsthistorisches Museum de Viena, la pintura despierta el interés de los visitantes por descifrar el acertijo: ¿Cuántas piernas tiene el hombre vestido con camisa roja y sombrero verde?

 

 

 

 

Miguel Ángel (1501-1504), David

Los ojos del gigantesco David presentan un avanzado caso de estrabismo. Sí, ¡el símbolo renacentista de la belleza masculina, modelo eterno de la perfección, es bizco!

No se trata de un error, sino de una técnica que el artista utilizó para que la mirada del personaje fuera apreciada desde cualquier perspectiva.

 

 

 

Rembrandt Harmensz van Rijn (1639), José en prisión interpretando los sueños del Faraón

¿Cómo puede un genio de la pintura arreglar un dibujo en tinta en una época que no existían los borradores ni el photoshop? Muy fácil: Hace nuevamente la parte que se equivocó en otro papel, la recorta y la pega sobre la obra final.

Eso es lo que hizo el genio de Rembrandt en 1639. Estaba trabajando a mano alzada y decidió no tirar el malogrado boceto sino realizar un cuasi collage y sumar un nuevo dibujo para reemplazar la parte del dibujo erróneo.

 

 

¿Conocías estos detalles ocultos? ¡Te leemos!

Volver a nuestro blog

Compartir

Dejanos tu opinión

Deja una respuesta

Notas relacionadas

  • Luis Alberto Spinetta: Alma de diamante

    Ver más
  • David Bowie: el arte de la influencia

    Ver más
  • Música para leer, Vol. 3

    Ver más