12 Octubre de 2021

El arte de la imagen

Equipo Mageia Por Equipo Mageia

Rembrandt en la película El Padrino, Gainsborough en Barry Lydon, Caravaggio en La pasión de Cristo; algunos guiños de la pantalla grande a reconocidas obras de la historia del arte plástico.

 

 

Francis Ford Coppola (1972), El padrino

 

La paleta de colores tierra y la oscuridad que domina las escenas e impide al espectador descifrar con nitidez lo que sucede, son algunas de influencias que se perciben en la película El padrino de la obra de Rembrandt, uno de los grandes maestros barrocos de la pintura. Los óleos Los síndicos de los pañeros (1662) y La lección de anatomía del doctor Tulp (1632), conservados enel Rijks Museum de Ámsterdam y en el Mauritshuis de La Haya respectivamente,  parecen tomar vida en distintos fragmentos de la vista.

 

 

 

 

Stanley Kubrick (1975), Barry Lyndon

 

Barry Lyndon es una película de 1975 ambientada en la Europa del siglo XVIII. Para la filmación de interiores se tomó una arriesgada decisión: utilizar únicamente la luz de las velas del decorado.

 

El efecto remonta a Thomas Gainsborough, un artista del siglo XVIII. Su paleta clásica se distingue a lo largo de la película, junto con algunas referencias estéticas a sus obras más famosas (ver por ejemplo, la caminata de la protagonista junto con una de sus damas, y la obra de Gainsborough, Mr. And Mrs. Andrews, de 1748, conservada en la National Gallery de Londres).

 

 

 

Mel Gibson (2004), La pasión de Cristo

 

La inspiración de Gibson en la obra de Caravaggio para llevar adelante su superproducción es ya conocida. El propio director reconoció su fascinación por las pinturas del artista italiano y su influencia en el rodaje de la obra en numerosas entrevistas.

 

La utilización de la técnica del chiaroscuro y la paleta de colores café, negro y beige remiten a las pinturas del artista italiano y hacen que la película parezca un tableau vivant caravaggiano.

 

 

 

Para cerrar

 

Degas y Lautrec en Moulin Rouge, el Pop de los años 70 en A Clockwork Orange o la influencia de la pintura oriental en The Last Emperor…

 

El arte no se limita por sus distintas disciplinas. Sus relaciones simbióticas mantienen el motor creativo en movimiento. Solo hace falta afinar la mirada para identificar sus permanentes interrelaciones.

 

¿A vos qué otro guiño se te ocurre?

 

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